Schwelle en el Festival I ara què? de Manises

Oí decir
Oí decir que hay
en el agua una piedra y un círculo
y sobre el agua una palabra
que ubica al círculo alrededor de la piedra.
Vi a mi álamo que descendió al agua,
vi cómo su brazo bajó a lo profundo,
vi a su raíz implorar noche hacia el cielo.
No me apresuro tras él,
recogí sólo la migaja del suelo,
que tiene la forma de tu ojo y nobleza,
te tomé del cuello la cadena de los proverbios
y adorné con ella la mesa, donde quedaba ahora la migaja.
Y ya no vi más mi álamo.
Paul Celan, De Umbral en Umbral

El próximo día 27 a las 10 y media de la noche estreno Schwelle en el Festival I ara què? de músicas actuales en Manises (Valencia). El estreno estará a cargo de Luis Fernández Castelló como solista de clarinete, la Orquesta de Cuerdas del Festival y un servidor a la dirección.

Casa de la Cultura de Manises. Carrer Major 91, entrada gratuita hasta completar aforo

Os espero!

Schwelle (Umbral en alemán) explora los límites tímbricos y sonoros de los instrumentos de cuerda y del clarinete solista. En Schwelle,
tanto el “conductor” como los intérpretes reaccionan en el momento, al entorno, eligiendo muchos factores de su interpretación en la misma ejecución en concierto. Una serie de posibilidades aleatorias que, en cambio, se nutren de un material complejo y muy exhaustivo que trabaja basándose en tres aspectos: El serialismo, la armonía de jazz y la “permutación” tímbrica. De esa manera, se ofrecen doce cajas que irán sonando en un camino de elecciones al azar y que contienen “gestos” y/o “frases” que también se irán combinando y permutando generando una sensación especular entre el mundo sonoro del clarinete solista y el del ensemble de cuerdas, viéndose o no reflejadas las sonoridad de uno en los otros y viceversa. En definitiva, el timbre, el color, lo “sonoro”, como base, acción y resultado.
“Obra abierta” que abraza el concepto de “conducción improvisada”, en la que el director ejerce de “conductor” de la pieza, tomando
decisiones gestuales, formales, de fraseo, sonoras, tímbricas, de manera libre y sin estereotipos, alejándose, en la medida de lo posible, de la
forma y la estructura preestablecida y de los cánones de tensión-distensión “clásicos” y “populares”.
Los intérpretes participan también de esta “dinámica abierta”, dejando a su libre albedrío numerosos parámetros que deben decidir en función de la evolución de la “performance”, de las reacciones del público y/o de las propias sensaciones o sonoridad creadas.
Así, el interprete se convierte también en co-creador de la obra y la propia obra deviene en ser vivo que nunca aparece idéntico y que se
transforma radical- o sutilmente en función de la interpretación.

#pianoformance -“la máquina temblorosa” Concierto de improvisación al piano y performance improvisada: Raquel Martín y Miguel Gálvez-Taroncher (Jueves 20 de junio de 2019 a las 20:30h)

Lugar: La Casa de los Pianistas. c/Cano y Cueto,15. 41004 Sevilla Entrada: 10€ Hora: 20:30h. Entrada limitada hasta completar aforo. Entradas disponibles aquí , en ticketea o en recepción antes del inicio. El pianista, compositor y director, ofrecerá además un Curso de composición e interpretación (más información abajo) el mismo día en horario de 10h a 12h

Raquel Martín, performance y Miguel Gálvez-Taroncher, piano y composición

“Para pasar a la historia, para durar, hay que ser oscuros. Heráclito lo sabía…” Umberto Eco
…piano_improvisación_clásico_contemporáneo_abierto…
in_gesture matrize_kreis
albedo_remission
(visions of chaos)
casuale_random

El gesto (in_gesture) como “generador” de material artístico, como “vector” de antiforma, como germen de estructural fractales.
La improvisación controlada en base a gestos preconcebidos y la improvisación libre, generan multiples posibilidades de expresión y de comunicación.
Las texturas, los ritmos, las intensidades, los timbres, los intervalos y el contrapunto libre, establecen prioridades, jerarquías inesperadas y se entrelazan en un universo siempre cambiante en el que el “gesto” inicial se difumina y muere en un proceso de desvertebración formal que sólo el oyente/expectante puede ensamblar (o no) de manera coherente.
La antiforma, el azar (casuale_ramdom) como estructura “móvil” (Calder, “chupines y stabiles”), la disyuntiva que se origina entre la decisión “tomada” y la decisión “improvisada” o azarosa, la obra abierta (Eco “dixit”), potente estímulo para el intérprete/creador, permitiendo una conexión más “íntima” con el público, con el “admirante”, con el “visitante”, con el “observante”, con el “paseante” o el “interesado oyente”, en todas sus facetas.
Las citas de música “culta” (clásica y contemporánea) de Mozart, Beethoven, Schumann, Liszt, Schoenberg o la propia música de Gálvez-Taroncher, aparecen como momentos de reflexión, como instantes psicológicos estáticos y, en apariencia, inalterables, en los que la improvisación se adentra desde lo desconocido, amalgamando estilos y sensaciones y desde donde sale reforzada buscando de nuevo el abismo de lo insondable.
La comunicación como sustrato inalienable a la función del músico y a la vocación intrínseca del pianista.
El sonido, las ondas que transportan, vuelan, viajan y nos expresan, en abstracta emoción, nos encuentran y nos unen en el misterioso acto interpretativo-creativo que se produce en la música.
La visión del caos (Klee) inspira con su fuerza este momento de “transformación”, de “difusa reflexión” del mundo sonoro creado el alma del oyente/expectante.
La obra como matriz (matrize_kreis), como contenedor y generador de ideas, como flujo continuo y como bucle atemporal.
Estatismo, tiempo congelado, tiempo dinámico, sorpresa y expectación, superficies rítmicas y entornos métricos que se yuxtaponen o se alejan sin remisión.

La luna como símbolo y paradigma (Lorca), la relación entre densidad, velocidad, peso, materia y tiempo (Chillida en el recuerdo), el Hendecamerón, el “universo elegante” de gravedad, materia oscura y energía, los “ojos felices” (Bachmann) que miran con pasión la música, entre la visión más nítida o enturbiada, la más improvisada o caótica y la más sincera y profunda, sin más… dar vueltas y que los sabios del mundo dicen que un día también morirá.