Lugar: La Casa de los Pianistas. c/Cano y Cueto,15. 41004 Sevilla Entrada: 10€ Hora: 20:30h. Entrada limitada hasta completar aforo. Entradas disponibles aquí , en ticketea o en recepción antes del inicio. El pianista, compositor y director, ofrecerá además un Curso de composición e interpretación (más información abajo) el mismo día en horario de 10h a 12h

Raquel Martín, performance y Miguel Gálvez-Taroncher, piano y composición

“Para pasar a la historia, para durar, hay que ser oscuros. Heráclito lo sabía…” Umberto Eco
…piano_improvisación_clásico_contemporáneo_abierto…
in_gesture matrize_kreis
albedo_remission
(visions of chaos)
casuale_random

El gesto (in_gesture) como “generador” de material artístico, como “vector” de antiforma, como germen de estructural fractales.
La improvisación controlada en base a gestos preconcebidos y la improvisación libre, generan multiples posibilidades de expresión y de comunicación.
Las texturas, los ritmos, las intensidades, los timbres, los intervalos y el contrapunto libre, establecen prioridades, jerarquías inesperadas y se entrelazan en un universo siempre cambiante en el que el “gesto” inicial se difumina y muere en un proceso de desvertebración formal que sólo el oyente/expectante puede ensamblar (o no) de manera coherente.
La antiforma, el azar (casuale_ramdom) como estructura “móvil” (Calder, “chupines y stabiles”), la disyuntiva que se origina entre la decisión “tomada” y la decisión “improvisada” o azarosa, la obra abierta (Eco “dixit”), potente estímulo para el intérprete/creador, permitiendo una conexión más “íntima” con el público, con el “admirante”, con el “visitante”, con el “observante”, con el “paseante” o el “interesado oyente”, en todas sus facetas.
Las citas de música “culta” (clásica y contemporánea) de Mozart, Beethoven, Schumann, Liszt, Schoenberg o la propia música de Gálvez-Taroncher, aparecen como momentos de reflexión, como instantes psicológicos estáticos y, en apariencia, inalterables, en los que la improvisación se adentra desde lo desconocido, amalgamando estilos y sensaciones y desde donde sale reforzada buscando de nuevo el abismo de lo insondable.
La comunicación como sustrato inalienable a la función del músico y a la vocación intrínseca del pianista.
El sonido, las ondas que transportan, vuelan, viajan y nos expresan, en abstracta emoción, nos encuentran y nos unen en el misterioso acto interpretativo-creativo que se produce en la música.
La visión del caos (Klee) inspira con su fuerza este momento de “transformación”, de “difusa reflexión” del mundo sonoro creado el alma del oyente/expectante.
La obra como matriz (matrize_kreis), como contenedor y generador de ideas, como flujo continuo y como bucle atemporal.
Estatismo, tiempo congelado, tiempo dinámico, sorpresa y expectación, superficies rítmicas y entornos métricos que se yuxtaponen o se alejan sin remisión.

La luna como símbolo y paradigma (Lorca), la relación entre densidad, velocidad, peso, materia y tiempo (Chillida en el recuerdo), el Hendecamerón, el “universo elegante” de gravedad, materia oscura y energía, los “ojos felices” (Bachmann) que miran con pasión la música, entre la visión más nítida o enturbiada, la más improvisada o caótica y la más sincera y profunda, sin más… dar vueltas y que los sabios del mundo dicen que un día también morirá.